Mostrando entradas con la etiqueta comunicación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta comunicación. Mostrar todas las entradas

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Ventajas de comunicarse asertivamente

La forma en la que nos comunicamos puede ayudar o entorpecer nuestras relaciones sociales. No todas las personas tienen la habilidad de saber comunicar lo que sienten, lo que necesitan o lo que piensan sin dejarse llevar por sus emociones. Saber hacerlo supone una gran ventaja para poder expresar lo que realmente queremos reclamando nuestros derechos y el respeto que creemos merecer.
Existen 3 estilos de comunicación:

- Agresivo: las personas que se comunican de forma agresiva descargan toda la tensión sobre los demás, sin tener en cuenta los sentimientos y los derechos de los demás. Únicamente tienen en cuenta sus necesidades y expresan ira o enfado cuando creen que no se les ha respetado. Sin embargo, se manifiestan de forma inapropiada y violan los derechos de los demás causando numerosos conflictos interpersonales.
  • Expresión verbal: fluida, interrumpe, volumen elevado, amenazas.
  • Comunicación no verbal: mirada fija, enfrentamiento, postura amenazante, etc.
  • Pensamientos: sólo importo yo, los demás me dan igual. En la vida se gana o se pierde. Las personas malas deben ser castigadas.
  • Sentimientos/emociones: ansiedad, soledad, falta de control, enfado, sensación de incomprensión.
- Pasivo/sumiso: el estilo de comunicación sumiso no permite expresar lo que realmente se quiere, se necesita o se piensa. Estas personas se justifican continuamente, piden disculpas y muestran falta de confianza en sí mismos. Es difícil comprender lo que realmente están diciendo, lo que generará frustraciones y afectará a las relaciones sociales. A menudo, estas personas permiten ser dominadas, causando un detrimento en su autoestima.
  • Expresión verbal: poco fluida, entrecortada, el volumen es bajo. Realizan expresiones como "quizás", "supongo". etc.
  • Comunicación no verbal: rehuir la mirada, tener una postura recogida, movimientos nerviosos, etc.
  • Pensamientos: no molestar, no ofender, agradar a los demás, sentirse manipulado, etc.
  • Sentimientos/emociones: impotencia, culpabilidad, ansiedad, etc.


- Asertivo: permite "expresar los sentimientos, actitudes, deseos, opiniones o derechos del individuo de una manera adecuada a la situación, respetando aquellas conductas en los demás y resolviendo los problemas inmediatos de la situación mientras se minimiza la probabilidad de problemas futuros." Vicente E. Caballo. Estas personas pueden expresarse sin ansiedad ni culpabilidad, haciéndose respetar y respetando a los demás. Como consecuencia tendrán relaciones sociales y autoestima equilibradas.
  • Expresión verbal: directa, firme, fluida, sin vacilaciones.
  • Comunicación no verbal: contacto ocular, postura relajada, gestos firmes.
  • Pensamientos: conocen sus derechos y los de los demás. Convicciones racionales.
  • Sentimientos/emociones: satisfacción, control emocional.
Los estilos de comunicación tienen sus raíces en el aprendizaje adquirido durante la infancia, mediante la observación a personas de referencia (padres, profesores, etc.) o mediante el resultado de la propia experiencia. Diferentes problemáticas de carácter psicológico o biológico o el estado emocional también pueden influir.

En cualquier caso, la asertividad se considera una habilidad que se puede entrenar. Y como cualquier habilidad, no es suficiente con conocer la teoría, es necesario practicar y practicar hasta que las nuevas pautas formen parte de nuestro repertorio conductual.

Los tratamientos enfocados en el entrenamiento en habilidades sociales intentan enseñar las técnicas más adecuadas para enfrentarse a diferentes situaciones sociales de forma adecuada. Estas técnicas se aprenderán mediante instrucciones, modelado, auto-observación  reforzamiento, role-playing etc. En este caso, la terapia de grupo resulta muy adecuada ya que observar comportamientos de otras personas y ser observado y reforzado enriquece y facilita el aprendizaje.

Una técnica que puedes realizar en tu casa cuando has vivido situaciones en las que no has actuado como te hubiera gustado es la siguiente:
  1. Describe el comportamiento que te ha producido sentimientos negativos.
  2. Expresa esos sentimientos negativos
  3. Propón alternativas que mejoren la situación y tus sentimientos.
Cuando lo tengas claro, puedes usar la técnica en cada situación para defender tus sentimientos de una forma asertiva.

¿Sabes cuales son tus derechos asertivos?
  1. Respeto y dignidad
  2. Tener/expresar sentimientos y opiniones
  3. Ser escuchado y tomado en serio
  4. Juzgar mis necesidades, establecer mis prioridades y tomar mis decisiones
  5. Decir NO sin sentirme culpable
  6. Pedir lo que quiero, dándome cuenta de que pueden decir no.
  7. Cambiar
  8. Pedir información y ser informado
  9. Obtener aquello por lo que pagué
  10. Decidir no ser asertivo
  11. Ser independiente
  12. Decidir qué hacer con mis propiedades, cuerpo, tiempo, etc, sin violar los derechos ajenos.
  13. Tener éxito
  14. Gozar y disfrutar
  15. Descansar, aislarme
  16. Superarme, aun superando a los demás

jueves, 10 de octubre de 2013

Liderar equipos de personas.

Nadie dijo que llevar un grupo de personas fuera fácil... pero cada vez contamos con más información y recursos que nos ayudan a afrontar este tipo de situaciones.

Hoy sabemos que para dirigir un grupo de trabajo es fundamental reconocer que ese grupo se compone de personas y no de simples peones como en la época industrial. Luego, ese grupo funcionará a partir de múltiples relaciones personales. Quien esté a cargo de estos profesionales deberá contar con un amplio abanico de habilidades sociales, una elevada inteligencia emocional y una muy buena capacidad de resolución de conflictos.

Tips para liderar de forma óptima:

- Conocer a los compañeros de trabajo: sus ideas, sus opiniones, sus necesidades, sus problemáticas, etc. Del mismo modo que observamos y evaluamos una pieza de un motor que no funciona para comprender qué está fallando, deberíamos preguntarnos por qué una persona de nuestro equipo no parece trabajar todo lo que debiera.
Algunas preguntas que pueden ayudarnos:
  1. ¿Siente motivación por su trabajo?
  2. ¿Qué preocupaciones laborales tiene?
  3. ¿Qué necesidades?
  4. ¿Tiene la formación suficiente?
  5. ¿Existe algún conflicto entre compañeros?
  6. ¿Se siente valorado?
  7. ¿Conozco su opinión sobre la tarea que estamos llevando a cabo?

- Realizar críticas constructivas y no destructivas:
"¿Ese trabajo te ha costado tanto tiempo? Pareces un principiante."
"Estaría bien que trataras de mejorar el programa. Necesitamos que se haga en menos tiempo"
Es positivo que sepamos decir lo que no está bien hecho, pero siempre de una forma asertiva. El mecanismo es simple: apuntar qué está mal concretamente y, si es posible, cómo podría ayudar a resolverse. Sin calificativos, sin juzgar.

- Reforzar los aspectos positivos: Es importante saber decir qué no se ha hecho bien y por qué pero también lo es saber decir qué se ha hecho bien y felicitar por ello. Esto favorecerá que esa persona sepa que hace bien su trabajo, la línea por la que debe seguir trabajando y, por supuesto, elevará su autoestima y su motivación.

- Hacerles sentir parte del proyecto: cómo no tratamos con simples peones, es necesario que las personas sepan cuáles son los objetivos principales y las estrategias necesarias para las que están trabajando. Será fundamental hacerles participar en los proyectos; pedir opiniones e ideas, implicación y proactividad. Escuchar.

- Evaluar todas las piezas que hacen que funcione el engranaje: Cargar las responsabilidades de forma justa y equilibrada sobre cada una de ellas. Observar cómo puede mejorar cada parte para no tener que presionar únicamente sobre una de ellas.

- Compartir información: sobre técnicas para mejorar, sobre datos necesarios para ser más competitivo, sobre los demás departamentos, sobre la competencia, etc.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Relaciones viciadas

Entre las acepciones del verbo "viciar", en el diccionario de la Real Academia Española, se encuentran las siguientes:
  • Pervertir o corromper las buenas costumbres de vida.
  • Torcer el sentido de una proposición, explicándola o entendiéndola siniestramente.

Cuando una relación interpersonal se vicia se dan estos dos factores; 1. la relación ha dejado de ser lo que fue en un principio para entrar en una espiral de pensamientos y actos negativos hacia la otra persona 2. basados en malinterpretaciones de actos concretos.

Esta degradación suele darse en parejas sentimentales, pero también en relaciones familiares o laborales
Lo que suele ocurrir es que tomamos determinadas acciones del otro que no nos gustan y las extendemos a la totalidad de su persona
Por ejemplo, Pepe ha llegado tarde a su cita con María. Ella piensa que Pepe siempre llega tarde, que no la tiene en cuenta, que es un egoísta y un desconsiderado... pensamientos que van incrementando el malestar y el enfado. Otro ejemplo, Marta está trabajando en su ordenador, Juan le hace una pregunta y ella no contesta. Juan piensa que a ella sólo le importa su trabajo, que nunca le hace caso, que lo ignora, que no lo quiere, etc. Como consecuencia aumenta su tristeza. 
Si nos dejamos llevar por estos pensamientos nuestras acciones se verán influenciadas y obtendrán consecuencias sobre la relación con el otro.

Cuando extrapolamos determinados actos a la totalidad de la persona actuamos en base a este principio y todo lo que hace esa persona es "porque es malo", "porque me quiere hacer daño", "porque pasa de mí",... y obviamos parte de la realidad. Por ejemplo, Pepe ha llegado tarde porque se ha encontrado a su amigo de la infancia, que tanto tiempo hacía que no veía, y no porque tuviera una intención expresa de faltar a su cita con María. Con el tiempo, el comportamiento hacia el otro se vicia, y actuamos siempre enfadados, a la defensiva, esperando los ataques del otro, etc. Obviamente la otra persona responde en base a este comportamiento y a sus propios pensamientos. Finalmente, las muestras de cariño y los buenos momentos van desapareciendo.

Estos pensamientos tienen lugar cuando:
- la relación tiene un alto nivel de compromiso y exigimos lo que creemos merecer
- hemos tenido experiencias previas desagradables
- nos fijamos exclusivamente en lo negativo, obviando parte de la información
- damos por supuestos pensamientos de la otra persona, aunque ésta no lo haya manifestado
- no expresamos de forma asertiva lo que ese acto que nos ha molestado nos ha hecho sentir

Evidentemente hablamos de situaciones que por sí mismas no están evidenciado faltas de respeto, humillaciones, malos tratos o cualquier acto que pueda causar daño físico o psicológico. Por el contrario, se trata de distinguir aquello que realmente estamos malinterpretando y de hacer saber al otro cómo nos ha hecho sentir, siendo capaces ambos de llegar a acuerdos aceptables para los dos.

Si únicamente valoramos el acto y expresamos nuestro malestar de forma asertiva ("que hayas llegado tarde me ha hecho sentir que te has olvidado de mí"), damos la oportunidad al otro de dos cosas importantes: de que se explique y de que nos comprenda.

miércoles, 26 de junio de 2013

Relaciones de parejas: cuando termina el enamoramiento... (II)

La semana anterior comencé a hablar sobre las fases del amor en una relación de pareja y de lo importante que es trabajar la reciprocidad y la comunicación. Así que hoy toca remangarse para ponernos a trabajar en nuestras relaciones.
Es importante recordar que lo que generalmente mantiene el problema es intentar cambiar al otro. La solución pasa por el esfuerzo en común, no por las habilidades individuales, ya que nos encontramos ante dos personas con necesidades diferentes, estilos diferentes de resolver problemas. Si sólo usamos nuestros propios criterios, ignorando los de nuestro compañero, causaremos insatisfacción. 
Para recibir, primero hay que dar.

Reciprocidad

Supone una correspondencia mutua y aparece como resultado de la sensibilidad a las peticiones del cónyuge y del mutuo refuerzo de las conductas gratificantes. La reciprocidad se va retroalimentando como si se tratará de un círculo vicioso, en este caso positivo. 

Lo mismo pasaría con las conductas coercitivas o degradantes. En este caso estaríamos hablando de un círculo vicioso negativo.

¡Recuerda! Las gratificaciones pueden ser expresiones verbales, conductas afectivas o acciones.

Para practicar en casa: 1. Escribir en tarjetas (de diferente color para cada persona) demandas específicas de gratificaciones que nos gustaría recibir. Meterlas en una cajita. 2. Cuando a uno de los dos le apetezca gratificar al otro, acudirá a la caja y buscará una demanda que crea que puede satisfacer. 3. Rellenar contínuamente la cajita con nuevas demandas.

Comunicación



Es común quejarse de la falta de comunicación. Nos hace sentir muy frustrados la sensación de que nuestra pareja no nos comprende o no nos escucha.


Es fundamental:
- Darse cuenta y reconocer los mensajes de la pareja: qué siente, qué pretende.
- Desarrollar una respuesta adecuada, teniendo en cuenta las posibles consecuencias.
- Tener en cuenta el lugar, el momento y la expresión verbal más adecuada
- Dar gratificaciones verbales, no darlas por supuestas.
- Agradecer las gratificaciones recibidas, la ausencia bloqueará el círculo.
- Saber pedir cuando tenemos necesidades.
- Expresar los sentimientos negativos, normalizarlos. Puede generar cambios positivos.
- Empatizar, reconoce lo que puede estar sintiendo el otro.

Otras estrategias

- Planificar y redistribuir el tiempo libre individual y en pareja.
- Resolver problemas entre los dos: generar soluciones posibles, decidir entre los dos, evaluar los resultados.
- Negociar acuerdos sobre conductas deseadas, hacer algo por el otro. Ambos deberán salir ganando.