jueves, 1 de septiembre de 2016

Sobre el principio y el fin. Similitudes.

Reflexiones

- Nacemos inexpertos, dependientes y sin ninguna experiencia que llene el depósito de nuestra memoria.
- Y al morir, aunque habiendo logrado abastecernos de conocimientos, ser completamente autónomos y crear recuerdos infinitos, lo hacemos de nuevo inexpertos, dependientes y con el depósito de la memoria medio vacío.

- Los primeros años los vivimos con los ojos bien abiertos. Deseando descubrir y participar de esto nuevo que es la vida. Como si vistiéramos poco a poco nuestra mente y nuestra alma.
- Los últimos días, los aceptamos como uno más que viene, de forma pasiva. Perdiendo el ritmo y el compás, incluso en ocasiones hasta la melodía. Como aquél que se desviste poco a poco para acabar como empezó.

- Acabar de cero, como empezar de cero. Deshaciendo el camino recorrido.
- Quienes hoy son hijos, terminan cuidando a sus ancianos padres, como lo hicieron ellos en su día, como sus padres.

- Unos que vienen y otros que, lamentablemente, se van.

miércoles, 6 de julio de 2016

Mi plan de emergencia

Cuántas veces hemos tropezado con la misma piedra...

Y nos parece inevitable volver a caer sobre el mismo foso, muchas veces porque ni siquiera nos damos cuenta de cómo hemos llegado hasta ahí, otras porque no sabemos cómo prevenir y finalmente, no sabemos ni cómo resurgir y solucionar tan desagradable situación.

Sin embargo, no hay nadie mejor que nosotros mismos para darnos todas las respuestas, ayuda y apoyo para dar con el remedio que prevenga o nos cure de las tan temidas recaídas.
Quizá sea un intenso sentimiento meláncólico, quizá un pensamiento obsesivo, una adicción nociva o un miedo aterrador. Puede que nuestra piedra sea una cierta tendencia a juntarnos con personas con un perfil dañino para nosotros o puede que se trate de una dificultad para controlar nuestra ira. En cualquier caso, la mayoría de nosotros tenemos una propensión, o casi diría una predilección, por un tipo de problemática, o de piedra, determinada.

Pero si en alguna ocasión hemos conseguido superar esta dificultad, probablemente podamos volverlo a hacer. La cuestión es que seamos conscientes de cómo lo logramos, qué nos ayudó a coger tan pesado pedrusco y lanzarlo lo más lejos posible. Si crees que puedes volver a tropezar con tu "piedra preferida", crea tu propio plan de emergencia, básandote en tu propia experiencia de superación.

Mi plan de emergencia:
A. Coge un cuaderno y reflexiona:
- ¿lo lograste solo/a? ¿con apoyo familiar? ¿con ayuda profesional? 
- ¿cuál fue tu actitud? ¿fue una actitud pasiva o más bien proactiva?
- ¿cómo te sentiste cuando lograste rehacerte?
- ¿qué habilidades pusiste en marcha? ¿aprendiste alguna técnica o recurso que te ayudara a superar ese contratiempo?
- A nivel conductual, ¿esperaste tranquilamente en casa a que todo pasara o continuabas con tu vida, trabajando, intentando disfrutar del tiempo libre, de los amigos,...?
- ¿Existe alguna actividad/persona/contexto que agrave la situación? ¿y que la mejore?

B. Explícale a alguien de confianza qué te ayuda a rehacerte de las recaídas, cómo consigues superarlas. De este modo podrá ayudarte en momentos de debilidad.

C.Ocupa tu mente con lo que es realmente importante para ti. Evitarás dejar espacio para "piedras inesperadas" y conseguirás que pase de roca a china. Para saber qué es lo realmente importante para ti (no para tus padres, para tu pareja o para la sociedad, ¡he dicho para ti!) puedes leer este artículo.

D. Tener a mano el teléfono de tu persona de apoyo, o de emergencias si fuera necesario.

E. Cosas que te hacen sentir bien: una foto, una canción, una película, un libro, hacer yoga, dar un paseo, etc.

Los planes de emergencia son geniales pero realmente lo mejor es prevenir las recaídas. Para ello debes estar atento/a a los indicadores que te avisan de que puede repetirse la situación temida. Identificar las situaciones, las personas, las acciones, sentimientos o incluso el estado de tensión corporal es clave para anticiparse y prevenir. Como resulta difícil recordar todos estos datos en el futuro, sobre todo cuando no se está viviendo el contratiempo en cuestión, lo más útil es anotarlo todo en un cuaderno para tenerlo siempre presente.
 

No obstante, si ya estás de lleno en el foso recupera tu plan de emergencias y utiliza todos tus recursos para salir de él. Si no puedes tú solo, recuerda buscar ayuda profesional. Pero lo más importante es que si tienes un problema NO lo evites, ¡evitar es alargar el problema! Los profesionales de la psiología siempre apostamos por afrontar la situación, recuérdalo.



Referencias:

- Mark Beyebach. 200 tareas en terapia breve. Herder, 2010.


miércoles, 25 de noviembre de 2015

25 de noviembre, día de la eliminación de la violencia contra las mujeres.

Otro año más, el 25 de noviembre es el día de la eliminación de la violencia contra la mujer. Otro año más en el que seguimos igual, el número de mujeres vícitimas mortales a manos de sus parejas o ex-parejas no suele variar mucho de año en año. Es curioso que los homicidios intencionados en general sí lo hagan, la tasa cada vez es menor en España. 
Lejos de ser un problema privado que queda en casa, se trata de un problema social, en el que la prevención y el apoyo social tanto a víctimas como a agresores (necesitan integración) resulta fundamental. Es cierto que en España se ha llegado a una conciencia colectiva clara sobre la problemática y se habla sobre ello en los medios, aunque otra cosa es la conciencia individual, y se crean leyes para su erradicación, aunque otra cosa son los recursos reales que se destinan para ello.

Parece bastante obvio que detrás de este tipo de violencia subyace el machismo. En cualquier caso que se rasque un poquito se ve el control hacia la víctima sobre su entorno social, su vestimenta, sus actuaciones, su economía, aparecen los celos y la percepción de la mujer como objeto propio, los abusos sexuales, el maltrato psicológico (desprecios, insultos, manipulaciones), etc. Pueden existir múltiples factores que junto con el machismo hagan que estos hombres se comporten así; biológicos, psicológicos (aunque hay que tener en cuenta que no existe ningún perfil claro para este maltratador), sociales,... Sin embargo, realizando una prevención a nivel social, tratando de eliminar esos micromachismos que inundan la sociedad, tal vez la agresividad dejaría de dirigirse hacia las mujeres. Por otro lado, otro tipo de prevención más tardía es la intervención psicosocial que se hace con los penados por violencia contra la mujer. Esto es realmente importante porque muchas víctimas siguen en contacto con sus agresores y además se trata de evitar así que ataquen a nuevas víctimas.

Y a este punto quería llegar, ¿por qué hay tantas mujeres que siguen con su pareja si no paran de recibir palizas? Muchas personas no comprenden este punto y culpabilizan a la víctima de serlo. Aprovechando este día, trataré de aportar un poco de luz a través de diferentes estudios sobre este hecho para que las personas puedan empatizar más con las mujeres maltratadas y entiendan el malestar que les paraliza en esa relación.
En diferentes estudios de Zubizarreta y otros de Arias y Pape se ha visto que cuanto más larga es la duración es más difícil salir de ella, ya que las secuelas psicológicas son más graves; la toma de decisiones, el estrés, el miedo, la dependencia, la culpa, etc.
Por otro lado, Echeburua (2002) ha detectado diferentes factores que dificultan salir de la relación, como la dependencia económica, el aislamiento social el número de hijos a nivel social; la vergüenza, las creencias de la importancia de tener una madre y un padre para los hijos, de que su marido cambiará, de que no saldrán solas adelante a nivel cognitivo; la pena, el enamoramiento, el miedo, la confusión a nivel emocional; o el chantaje emocional o las amenazas por parte del agresor.
Unger y Crawford también apuntaban a que las mujeres víctimas realizan más atribuciones externas e inestables a las causas de los malos tratos (ej: se comporta así porque ha tenido un mal día y no siempre es así), lo cual les hace ver posible el cambio de comportamiento de su pareja.


Como se ve no es nada fácil deshacerse de esta situación ya que hay muchos factores implicados a varios niveles. Visto desde fuera es todo más fácil, pero vivir una situación así requiere de más recursos que la fortaleza interna de la víctima. La violencia contra la mujer requiere recursos sociales, judiciales, sanitarios y crear consciencia social para evitar el control del hombre sobre la mujer, para dejar de normalizar los actos machistas, para ayudar a la víctima a dejar de serlo, para intervenir sobre los agresores pero sobre todo, para que nivel individual, en la calle, en el vecindario, en la escuala, en el trabajo,... se deje de mirar hacia otro lado.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

"Mi hijo no es de mi propiedad"

No es raro, oir decir a los padres 'cuando mis hijos sean adultos ya decidirán por sí mismos pero mientras vivan bajo mi mismo techo decidiré yo por ellos.' 

La mayoría de estas personas desean lo mejor para sus hijos. Sin embargo, muchas veces los padres trasladan sus miedos, gustos, preocupaciones, ideologías... sin darse cuenta de que sus hijos son seres independientes que deben descubrir por sí mismos quiénes son y el mundo que les rodea. Todos nacemos con un carácter determinado pero nuestra personalidad se moldea de acuerdo a la vulnerabilidad biológica pero también a la psicosocial, las experiencias vividas. Si pretendemos que sean como nosotros queremos, a nuestra medida, pueden aparecer frustraciones.
Ya sea desde una educación permisiva o autoritaria, desde la más absoluta afectividad o negligencia, tener la percepción de que 'mi hijo es una cosa mía y voy a hacer con él lo que yo quiera' favorece la aparición de múltiples relaciones paterno-filiales patológicas; desde la dependencia emocional hasta el maltrato. Enrique García (García, Enrique (2002). El maltrato infantil en el contexto de la conducta parental: percepciones de padres e hijos. Psicothema. Vol. 14, nº2, pp. 274-279) detectó que los padres inmersos en una situación de riesgo de maltrato hacia sus hijos percibían las relaciones con un pobre énfasis en la independencia y el logro como metas del desarrollo y el clima familiar como una estructura rígida con altos niveles de control. En estas relaciones en riesgo podemos ver un claro signo de una percepción perjudicial de la relación paterno-filial, que no permite la independencia de los hijos ni mantiene un clima flexible.

padre y hijo varónMuchos pueden pensar que no controlar a los hijos, no tratar de imponerles gustos, ideas, religiones,...es sinónimo de fracaso. Pero lo que yo pretendo trasladar aquí es que no percibir a los hijos como propiedades de los padres, no debería estar reñido con la idea de que los padres deben servir de guías, de orientadores. Y esta es la verdadera y más difícil tarea de éstos. Los niños deben tener referentes en los que fijarse para desarrollarse psicosocialmente; referentes morales, orientadores saludables, que traten de mostrar qué es la responsabilidad, la educación, la estabilidad, qué está bien y qué no... Para ello será necesario corregirles, reforzarles, castigarles pero también ofrecerles apoyo y transmitirles afecto.
La cuestión más importante es que los padres deberán ser los mejores orientadores que permitan a sus hijos descubrir quiénes son sin perder el rumbo que les mantenga en armonía consigo mismos y con la sociedad.

Propongo un sencillo ejercicio para 1) tratar de darnos cuenta de aquellas acciones que realizamos que impiden que nuestros hijos sean independientes y 2) para proponer otras que sí lo favorezcan:

Confieso: 
  • Temo que mi hijo se pierda en el camino.
  • Me gustaría que evolucionase como yo quiero y que su ritmo sea el que a mí me guste.
  • Quisiera tenerle siempre a mi lado y temo que algún día se separe de mí. 
  • Quisiera que tuviéramos las mismas ideas políticas y religiosas.
  • Temo que se relacione con alquien que a mí no me guste.
  • No quiero que sufra por algo por lo que yo creo que no merece la pena. 
  • No me gustaría que luchase por algo que a mí no me parece importante.
Y por eso cada vez que mi ego impida crecer a mi hijo debo repetirme 'mi hijo no soy yo y tampoco es de mi propiedad'. Por ello...

Prometo: 
  • Dejarle pensar por sí mismo.
  • Permitirle relacionarse con los demás.
  • Dejar que pruebe, que aprenda y que se equivoque.
  • Permitirle que se enfade.
  • Alegrarme por sus triunfos aunque yo no haya formado parte de ellos.
  • Aceptar su identidad, su personalidad y sus emociones.
  • No exigir ser la única partícipe de su educación.
  • No transmitirle mis miedos e inseguridades.
 

martes, 28 de julio de 2015

Comprendiendo la depresión postparto

Imagina que de pronto tu cuerpo cambia y se vuelve más ancho y más flácido, no puedes dormir más de 4 horas seguidas y dejas de tener tiempo para ti, para leer, para arreglarte, para descansar, para socializar. Imagina que cae ante ti la mayor de las responsabilidades que jamás pensaste. Imagina que debes dedicar a ello las 24 horas del día.

Visto así es fácil comprender por qué las mujeres que acaban de dar a luz sufren de depresión post parto. Más bien, lo raro sería no caer en depresión con todo lo que se les viene encima.

Es cierto que todo esto no viene de golpe, sino que se supone que ha sido algo buscado, que se sabía de antemano lo que conllevaba y que se ha vivido un proceso de preparación durante 9 meses. Sin embargo, como la mayoría de las cosas en la vida, no es lo mismo pensarlo que vivirlo.

El Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM 5) estima que entre un 3 y un 6% experimentan un episodio de trastorno depresivo mayor durante el embarazo o en las semanas o meses que siguen al parto. El 50% comenzarían realmente durante el embarazo.


Síntomas normales:
Es normal que los primeros días después de dar a luz la recién mamá sienta confusión, miedo, incertidumbre, incapacidad. Acaba de llegar a casa del hospital, ya no hay enfermeras que le ayuden y guíen, no hay pediatras que controlen a su bebé y, por si fuera poco, ¡no hay personal que limpie, haga las comidas, las tareas del hogar,...! De pronto, no sabe si su bebé está comiendo lo suficiente, si ese color amarillento es normal, si ese llanto es porque le duele algo, si se debe calmarle todas las veces o no,... ¡tantas dudas! La mujer en estos momentos no duerme bien, no come bien, no se cuida,... todo se ha vuelto muy caótico.



Síntomas depresivos:
El problema está cuando esos miedos, esa desesperanza, esa angustia persiste en el tiempo. Pasan las semanas, los meses y la tristeza es el estado de ánimo predominante. Además llegado el momento de volver a trabajar, de volver a relacionarse, de volver a la vida real, la mujeres se dan cuenta de que la conciliación familiar es una árdua tarea.
Los síntomas son muy parecidos a los de una depresión mayor normal, pero además se dan una serie de sentimientos hacia el bebé muy característicos: creerse incapaz de cuidarlo, temor a quedarse sola con él, sentimientos negativos, preocupación intensa o por el contrario no tener interés por el bebé.

Factores de riesgo:
Existen una serie de factores de riesgo que van a facilitar la aparición de este trastorno, como ser demasiado joven, un embarazo no deseado, un parto complicado, depresión/ansiedad durante el embarazo, antecedentes familiares de depresión post parto, escaso apoyo social, mala situación financiera, mala relación con la pareja o ser soltera.

Prevención:
Como dice el proverbio africano hace falta una tribu entera para educar a un niño. Así que papás/parejas, abuelos, familiares,... ¡manos a la obra! Es aconsejable no abandonar a la mamá en estos momentos. Tratar de ayudar en todo lo que se pueda. Y ayudar, significa estar atento a sus necesidades; que esté alimentándose correctamente, darle tiempo para descansar, ayudarle en las tareas del hogar, atender a sus sentimientos,...
El apoyo social va a ser fundamental y, por supuesto, siempre que sea necesario, consultar con un profesional.


miércoles, 16 de abril de 2014

Autoestima

La autoestima se encuentra en la base de nuestra psique. Una buena autoestima va a determinar el bienestar con nosotros mismos y con los demás, cómo nos relacionamos y afrontamos los conflictos.

Para entender la autoestima es necesario conocer el autoconcepto. Esto se refiere a la imagen que tenemos de nosotros mismos, responde a la pregunta de quién soy, sin entrar en valoraciones. Por otro lado, también desarrollamos el sentido de autoeficacia o la capacidad que creemos tener o no para enfrentarnos a los problemas. Y por último, es importante saber el respeto que tenemos por nosotros mismos, el autorespeto, si nos comprendemos y acepatamos, si nos consideramos merecedores de la felicidad, etc. Así, la autoestima es la valoración resultante de todo ello.

Diferentes niveles de autoestima
A las personas con una autoestima baja les resulta complicado salir de su zona cómoda y afrontar nuevos retos, se sienten inseguros y tienden a relacionarse con personas que pueden resultar dominantes.
Quienes tienen una buena y equilibrada autoestima confían en sí mismos y suelen unirse con personas con personas con una autoestima similar.
Sin embargo, no es bueno tener una autoestima muy elevada ya que estaríamos ante rasgos de narcisismo. Esto supone tener un sentido de la valía mayor del que corresponde lo cual afectará al modo en que se afrontan los conflictos y al modo de relacionarse.

¿Se puede modificar?
Es importante saber que no estamos hablando de una característica de la personalidad. Nuestra autoestima se forma a lo largo de nuestra vida; a través de la educación que recibimos, de los modelos de referencia que teníamos a nuestro alcance en la infancia, de las experiencias con las que tuvimos que interactuar, etc. Por tanto, es bueno saber que podemos modificarla y mejorarla. No obstante, requiere un profundo proceso de autoconocimiento.

Cómo intervenir
- Lo primero es darse cuenta de quién soy, observar la realidad, cómo interactúo con los demás, cómo afronto las adversidades, cómo reacciono en diferentes situaciones, etc.
- Aceptarme. Aceptar lo que nos gusta y lo que no nos gusta. Identificar las cualidades, las debilidades y las fortalezas. Sin entrar en valoraciones, simplemente describiendo de forma precisa. 
- No minimizar lo positivo sino intentar desarrollarlo y sacar un mayor partido de ello e intentar cambiar, si se puede, lo negativo.
- El proceso de autoconocimiento implica exteriorizar la voz crítica. Ésa que nos machaca y nos dice lo torpes que somos y lo mal que lo haremos. Conociéndola es como podremos combatirla.
- Desarrollar una voz sana que nos permita pensar en términos realistas. Que refute a la voz crítica, que identifique los errores en los que se basa ese pensamiento derrotista, que refuerce la parte positiva,...
- Conocer la función de la crítica: ¿me está protegiendo de algo? ¿controla algún tipo de sentimiento? ¿promueve algún tipo de conducta?

Lamentablemente, no existe una fórmula mágica para aumentar la autoestima puesto que cada persona es diferente y única. Nadie conseguirá subirla con unas palabras bonitas o con un abrazo afectuoso, tampoco un coche, un título o una operación estética. Ojalá fuera tan fácil. Pero es algo que sí se puede cambiar y está en las manos de cada uno. Siempre que lo necesites puedes consultar con un profesional.

Referencias:

- Matthew McKay y Patrik Fanning. Autoestima: evaluación y mejora. Ed. Martínez Roca
- https://www.youtube.com/watch?v=VjG7Jiopss4

miércoles, 26 de marzo de 2014

La importancia de las tareas para casa

Si alguna vez habéis acudido a un psicólogo, y si éste es bueno, os habrá prescrito la realización de diferentes tareas para casa. Al principio, puede parecer extraño y dar la sensación de que nos están mandando deberes como si fuéramos niños.

Sin embargo, este tipo de prescripciones son fundamentales para que la terapia avance de forma positiva, ya que:

- Fomenta la implicación del paciente en la resolución de sus problemas.
-Los patrones de comportamiento nuevos y las técnicas de afrontamiento requieren entrenamiento.
- Ayuda a tomar conciencia de que hay que responsabilizarse de los actos propios.
- Rompe con el círculo de actuaciones evitativas (quedarse en casa, rumiación de pensamientos, etc.) y sentimientos depresivos (tristeza, culpabilidad, frustración, etc.).
- Aumenta la sensación de control sobre uno mismo y sobre la situación.
- Aumenta la percepción de autoeficacia.


Diferentes tipos de tareas:
Vintage pluma estilográfica 4
- Completar autorregistros para facilitar la evaluación.
- Realización de actividades agradables.
- Entrenamiento en nuevas habilidades como la relajación, la asertividad.
- Actividades dirigidas a profundizar en determinadas experiencias: escritos, registrar cómo actuamos/sentimos ante diferentes situaciones.
- Pautas de higiene del sueño.
- etc.

Es importante que el paciente entienda que no existen soluciones mágicas, que los problemas no se solucionan de un día para otro y que cambiar los hábitos conductuales, los pensamientos distorsionados y los sentimientos dolorosos requiere un esfuerzo importante. El profesional tratará de identificar qué está siendo perjudicial para el paciente, para ello lo evaluará en profundidad y una vez elaborada una hipótesis de trabajo planificará un tratamiento adecuado para él. 
Es tarea del psicólogo saber qué procedimientos funcionarán mejor para cada problemática, realizar tareas de investigación y actualización sobre los tratamientos novedosos y eficaces y provocar la motivación adecuada en el paciente para iniciar el tratamiento. Pero también es muy importante que la persona que acude pidiendo apoyo psicológico sepa que va a tener que implicarse y participar en su proceso de cambio. El profesional le dirá el cómo; qué estrategias de afrontamiento usar, cómo modificar sus pensamientos y conductas desadaptativas y estará en mano del paciente saber aprovecharse de los conocimientos que le presta el psicólogo.

Es importante que confíes en el profesional que te está atendiendo, siempre y cuando sepas que dispone la formación adecuada. Déjale hacer su trabajo y permítele que te enseñe de la mejor forma posible.

miércoles, 12 de marzo de 2014

La enfermedad mental ¿no es más que la enfermedad del cerebro?

Todavía queda mucho por saber sobre las enfermedades mentales. Se tienen muchos datos, cada vez más, pero a menudo nos da la impresión de que realmente no sabemos nada.

A lo largo de la historia las causas de los diferentes trastornos de la psique han ido variando. Un resumen MUY breve de la historia de la psiquiatría sería el siguiente: 
Inicialmente, se creía que la enfermedad podía ser el resultado de un castigo divino. 
En Grecia, se desarrolló la Teoría de los cuatro humores, que ya señalaba la relación del organismo con el comportamiento humano, y sugería cuatro tipos de humores: el colérico, el melancólico, el sanguíneo y el flemático. 
En el siglo XIX surgieron diferentes teorías como el mesmerismo o la frenología. 
Una de las figuras más importantes de finales de este siglo y principios del siguiente fue Sigmund Freud que puso el acento en las experiencias traumáticas de los primeros años de vida como causa de los síntomas de enfermedad mental.
Sobre todo en la segunda mitad del s. XX adquirió importancia el concepto farmacológico: determinadas moléculas actúan sobre diferentes neurotransmisores modificando así el curso de la enfermedad mental, en algunos casos, y dando pistas sobre el origen fisiopatológico del trastorno.

Sin embargo, ahora, ya metidos en el s.XXI, se rechaza esta última tendencia que enfatizaba el origen puramente orgánico de las enfermedades mentales. 
Concretamente Ian Golg y Joel Gold descartan la idea de que "La enfermedad mental no es más que la enfermedad del cerebro". Argumentan que la mente no es nada más que la actividad del cerebro, pero eso no quiere decir que los trastornos mentales tengan que ser explicados sólo por factores genéticos o neurobiológicos. 



Y lo ejemplifican con la siguiente analogía: los terremotos no son nada más que el movimiento de los átomos en el espacio, sin embargo la teoría de los terremotos no habla sobre el movimiento de los átomos sino del de las placas tectónicas. Afirman que la mejor explicación científica es aquella en la que los seres humanos identifican patrones comprensibles en el universo y no cómo está constituido el universo.


En algunos trastornos cerebrales el tratamiento se da fuera del cerebro, como por ejemplo en el caso de una cardiopatía que causa una embolia cerebral. Los médicos tratarán los daños cerebrales pero también intervendrán sobre la enfermedad cardiovascular y además incidirán sobre la dieta del paciente, el ejercicio físico, el nivel de colesterol, etc.
Así, la enfermedad mental es también un asalto al cerebro, pero a veces puede haber sido originada fuera del cerebro. En el caso de la esquizofrenia, el riesgo a desarrollarla aumenta con experiencias adversas, como el abuso y la intimidación. Todavía no existe una terapia genética y los psicofármacos sólo se pueden usar una vez que la enfermedad ya se ha manifestado. Así, creen que actuar sobre el maltrato infantil o la calidad ambiental podría impedir que algunas personas desarrollaran esquizofrenia, por ejemplo.
Para finalizar, creen que ha llegado el momento de ampliar el modelo biológico de los desordenes psiquiátricos para incluir el contexto en el que funciona el cerebro.

La revista Edge.org cada año plantea una pregunta a las mentes más brillantes del planeta, la de este año 2014 fue "¿Qué idea científica va siendo hora de jubilar?" Puedes leer la respuesta íntegra de Joel Gold e Ian Gold AQUÍ.


miércoles, 26 de febrero de 2014

Psicología Forense

Cada vez la psicología se implica en más ámbitos. Esto es normal si tenemos en cuenta que la psicología trata de la conducta humana y, por tanto, resulta útil aplicar lo que los psicólogos sabemos sobre el comportamiento de las personas en todo aquel lugar en el que éstas se encuentren.

En el ámbito judicial, la psicología trata de dar soporte a la administración de justicia, asesorando al juez sobre aquellos temas por los que haya sido requerido. Es decir, el psicólogo acude al tribunal como experto perito, exponiendo las conclusiones a las que haya llegado después de haber hecho la evaluación pericial pertinente.


En España, esta disciplina es muy reciente. Fue en 1992 cuando una sentencia del Tribunal Supremo afirma que “la Psicología permite aportar medios de conocimiento, que el Tribunal no podría ignorar en su juicio sobre la credibilidad del testigo y que, por sí mismo no podría obtener en razón del carácter científico especializado de los mismos”, de la Torre (1999, pág. 13.). Así, Las leyes contemplan que cuando sean necesarios o convenientes conocimientos científicos, artísticos o prácticos, se puede utilizar como medio, la prueba de peritos (artículos 1242 del Código Civil y 610 de la Ley de Enjuiciamiento Civil y 456 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal). Aunque ciertamente, la información que recibe el juez no es vinculante para su dictamen.

La evaluación del psicólogo como perito se da en todos los ámbitos del derecho: 
  • Penal: evaluación del estado mental de encausados y víctimas de un proceso judicial, su personalidad, existencia de trastornos mentales, inteligencia, secuelas, credibilidad del testimonio. Asimismo, se valora la responsabilidad penal (imputabilidad/inimputabilidad) de un procesado.
  • Civil: tutela e incapacitación de adultos, valoración del daño psicológico.
  • Familiar: determinación de medidas reguladoras en los distintos procesos de familia como los temas de adopción, régimen de la patria potestad, la atribución de la custodia de los hijos, el régimen de comunicación y visitas, etc.
  • Laboral: valoración de daños en determinadas situaciones laborales como el mobbing.
Referencias:

- http://diposit.ub.edu/dspace/bitstream/2445/5881/1/Introducci%C3%B3n%20a%20la%20psicologia%20forense.pdf
- http://www.papelesdelpsicologo.es/vernumero.asp?id=825

miércoles, 12 de febrero de 2014

Enfrentarse al miedo o salir de la zona de confort.

En ocasiones tenemos la fortuna de disfrutar de experiencias inesperadas, que no entraban dentro de nuestros planes y que si las hubiéramos imaginado en otro momento no esperaríamos haber actuado como realmente lo hemos hecho.

La vida nos pone ante circunstancias que requieren de una respuesta inmediata. Si en frío nos planteamos cómo afrontaríamos una situación nueva y complicada nuestros pensamientos nos llevarían directamente hasta nuestros miedos e inseguridades más profundas; "yo no podría hacer eso", "nunca podría superar una situación así", "no soy lo suficientemente fuerte",... Sin embargo, cuando nos encontramos frente a unos acontecimientos que exigen una acción por nuestra parte no nos queda más remedio que enfrentarnos a ello y tomar una dirección. Si escogemos dejarnos llevar por nuestros pensamientos o emociones, lo más probable es que nos paralicemos o que no afrontemos los hechos con éxito. No obstante, todas las personas disponemos de diferentes recursos internos y externos que nos pueden ayudar a superar el suceso en cuestión.
  • Por recursos externos nos referimos a aquellas ayudas que no dependen de nosotros, provienen de fuera: apoyo social (familia, amigos), institucional (servicios sociales, educación, sanidad) o material (economía, hogar, objetos que nos facilitan la vida).
  • Por recursos internos entendemos aquellos puntos fuertes personales que nos permiten adaptarnos y afrontar con éxito nuestro día a día: habilidades sociales, resiliencia, salud, simpatía, autocontrol, etc.
Es posible que no conozcamos todos los recursos de los que disponemos y que el hecho de tener que responder a una situación concreta haga que recuperemos esa herramienta escondida. Todos tenemos un amplio abanico de recursos disponible, sólo debemos encontrar el momento adecuado para ponerlos en marcha y entrenar su manejo para mejorar su uso y aplicación.

Me gustaría poner un ejemplo:

"Por primera vez me propuse escalar una montaña. Es algo que nunca antes me había planteado. Sólo pensarlo me imaginaba la altura, la alta probabilidad (sólo plausible en mi cabeza) de caerme, o a mí misma paralizada sin poder avanzar hasta la cumbre. El simple hecho de dar el paso y tomar la determinación de emprender esa aventura es la decisión más importante para que todo lo demás vaya rodado. Una vez que has empezado es más difícil dar marcha atrás. Aún así, a medio camino pueden aparecer obstáculos que reactiven nuestras inseguridades más arraigadas: no encontrar un buen apoyo para los pies, pensar que el arnés y la cuerda no son un buen método de seguridad, una pared un poco más inclinada de lo esperable, no confiar lo suficiente en mi equilibrio o en mi fuerza, observar con angustia todo lo que aún queda por recorrer.No obstante desde el primer momento en que opté por escalar todos los recursos de los que yo disponía se pusieron en marcha: mi entorno social me animó, se encargó de recordarme mis fortalezas, de asegurarme que estarían allí para apoyarme. Además disponía de un buen mecanismo de seguridad que me sujetaba e impedía que cayera precipitadamente. En el tramo en que más insegura me sentía tuve fuertes intenciones de tirar la toalla, de retroceder y darlo por imposible. Sin embargo, ese momento fue cuando más refuerzos recibí: me animaban a seguir, me aseguraban que me veían capaz de continuar, me aconsejaban en qué lugar podría apoyarme mejor, qué movimientos facilitarían mi recorrido. Este apoyo social, que es fundamental, me ayudó a desactivar mis miedos y activar todos mis recursos personales: mi capacidad física, la confianza en mí misma, la necesidad de superación, la exigencia, la voluntad, la motivación, el deseo de ver cumplido mi objetivo,...Llegué al final de mi camino, emocionada por haber cumplido algo que para mí suponía un reto personal, cumplí mi meta y no hay nada más satisfactorio que llevar a término nuestros propósitos."
icaro 


Evidentemente, mejorar la técnica y los resultados implicaría motivación, constancia y voluntad pero el paso más difícil es tomar la firme decisión de empezar.

miércoles, 5 de febrero de 2014

El valor de una sonrisa.
Una sonrisa no cuesta nada y rinde mucho.
Enriquece al que lo recibe sin empobrecer al que la da.
No dura más que un instante, pero, a veces, su recuerdo es eterno.
Nadie es demasiado rico para prescindir de ella, nadie demasiado pobre para no merecerla.
Es el símbolo de la amistad, da reposo al cansado y anima al deprimido.
No puede comprarse, ni dejarse, ni robarse, porque no tiene valor hasta que se da.
Y si alguna vez encuentras a alguien que no sabe dar una sonrisa: sé generoso, dale la tuya.
Porque nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa como aquella persona que no sabe darla a los demás.

Gandhi.

martes, 28 de enero de 2014

Apaga el piloto automático

El otro día tuve la oportunidad de ver una magnífica sesión de ISEP a cerca de cómo gestionar la ansiedad y las preocupaciones a través de Mindfulness. Me encantó, y por eso me gustaría trasladaros un ejercicio. 
Te propongo que hoy cambies de camino para volver a casa, que te sientes en el lado del sofá que nunca usas, que añadas un nuevo ingrediente a tu típica cena,...Cambia la perspectiva para centrarte en el presente como lo que es: el aquí y el ahora.Apaga el piloto automático.
Puede parecer una simpleza, pero la realidad de nuestra vida cotidiana es que estamos enganchados a problemas pasados, a anticipaciones del futuro, a pensamientos tóxicos, a emociones dolorosas. Si empezáramos a dedicar más tiempo a vivir el momento presente descubriríamos todo lo que nos hemos estado perdiendo hasta ahora, y quizá, sólo quizá, las preocupaciones dejarían de tener la importancia que les hemos estado dando.

Marcel Proust dijo "El único verdadero viaje de descubrimiento consiste no en buscar nuevos paisajes, sino en mirar con nuevos ojos".

miércoles, 22 de enero de 2014

Trastornos depresivos y tratamientos disponibles

En diferentes momentos de nuestra vida, todos hemos vivido alguna situación que nos ha causado tristeza; una separación, una pérdida, una decepción,... Es inevitable sentir dolor emocional, no podemos escapar de ello. Sin embargo, si aceptamos y nos adaptamos a las nuevas circunstancias el dolor irá mitigando hasta desaparecer. Habrá nuevos acontecimientos que acaparen nuestra atención y nos hagan sentir otras emociones tales como alegría, enfado, sorpresa, miedo,... Es natural.

Muchas personas que sienten melancolía se preguntan en qué punto la tristeza se convierte en depresión, cómo saber si ese sentimiento que ellos tienen es "normal" o deberían pedir ayuda.
  • En el momento en el que una persona sufre de una tristeza que interfiere con el funcionamiento laboral, personal o social se puede considerar que ésta debería pedir ayuda profesional.
  • En el DSM IV-TR se citan diferentes criterios para el Trastorno de la Depresión Mayor, consideran que deben cumplirse 5 o más de los siguientes: estado de ánimo depresivo, disminución del interés por las cosas que antes causaban placer, pérdida significativo del peso o aumento/pérdida del apetito, insomnio o hipersomnia, agitación o enlentecimiento psicomotor, fática o pérdida de energía, sentimientos de desvalorización o culpa inapropiados, menor capacidad para pensar o concentrarse y pensamientos recurrentes de muerte o ideación suicida.
  • Por otro lado, también se considera el Trastorno Distímico. Se trata de sentimientos depresivos crónicos, al menos 2 meses. La diferencia fundamental con la depresión mayor es su cronicidad, la ausencia de agitación o enlentecimiento psicomotor y de ideas de muerte o de suicidio. No interfiere tanto en la vida social o laboral pero está causando un malestar clínicamente significativo debido a la baja autoestima, la dificultad en la toma de decisiones, la fatiga, los sentimientos de desesperanza,...
  • Existen otros trastornos depresivos debidos a sustancias, a enfermedades médicas o a otros trastornos mentales. 
  • En el Trastorno Bipolar también se dan episodios depresivos, pero este tema merece un tema aparte.
¿Qué tratamientos existen para los trastornos depresivos?

  • A nivel farmacológico, actualmente los más usados son los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS), como la fluoxetina (famoso Prozac) y el citalopram, y los inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina (IRSN) , como la venlafaxin y la duloxetina. Estos medicamentos pueden ser útiles en el tratamiento de la depresión pero tienen el inconveniente de los efectos secundarios (dolor de cabeza, nauseas, inquietud, problemas sexuales y nerviosismo). No obstante, hay estudios que han comprobado que la administración de antidepresivos no es más efectiva que la de placebos. Para Irving Kirsch, "los antidepresivos no son más que otro tipo de placebos, con efectos secundarios más notables." Puedes consultar los resultados de este estudio AQUÍ.
  • A nivel psicoterapéutico, la terapia que se ha considerado más beneficiosa es la Cognitivo-Conductual. En este caso se emplean tanto técnicas conductuales como cognitivas. De forma resumida, de lo que se trata es de que la persona se dé cuenta de la relación que tienen sus pensamientos y sus conductas con sus sentimientos de tristeza, culpabilidad, inutilidad,... Así se programarán actividades placenteras y actividades sobre las que se tenga cierto dominio para aumentar los sentimientos agradables y la autoestima, contrarrestando la tendencia a la evitación y los sentimientos de inutilidad. Por otro lado, se identificarán y modificarán los patrones de pensamientos negativos o distorsionados, los problemas de la vida que contribuyen a su depresión y las interacciones problemáticas con otras personas. También será importante re-descubrir las principales metas y los valores fundamentales para la persona y dirigirla hacia la consecución de sus objetivos de forma realista.
Es importante recalcar que debe ser un profesional de la salud mental (un psicólogo o un psiquiatra) quien se encargue de tratar los trastornos depresivos.

Si tienes dudas puedes solicitar una primera sesión informativa/orientativa. No es recomendable retrasar la intervensión puesto que cuanto más se establezcan los patrones depresógenos más difícil será salir de ellos.

Pueden interesarte estos links:
- http://www.apa.org/centrodeapoyo/depresion.aspx
- http://www.infocop.es/view_article.asp?id=3045
- http://www.nimh.nih.gov/health/publications/espanol/depresion/index.shtml

miércoles, 8 de enero de 2014

Tratamientos eficaces para el Trastorno Obsesivo-Compulsivo

El Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC) es un trastorno de la ansiedad caracterizado por dos elementos principales: 

  • Pensamientos obsesivos: de tipo egodistónico, es decir, que no están en armonía con el yo y están en conflicto con las necesidades y objetivos del ego. La persona comprende que esos pensamientos no son racionales.
  • Comportamientos compulsivos: actos repetitivos y estereotipados que pretenden calmar las obsesiones y la ansiedad asociada. Son conductas típicas lavarse las manos continuamente, poner en orden ciertos objetos, hacer comprobaciones, repetir palabras, etc.

Puede aparecer tanto en niños como en adultos y entre el 2 y el 3% de la población.

El Instituto Nacional de la Excelencia para la Salud y Atención del Reino Unido (NICE, National Institute for Health and Care Excellence) publicó en septiembre del 2013 una actualización sobre la evidencia disponible para el abordaje del TOC. Las recomendaciones para su tratamiento son:
  • En adultos: 
    • La terapia de aceptación y compromiso puede mejorar los síntomas mejor que el entrenamiento en relajación progresiva.
    • El tratamiento farmacológico con sertralina y la terapia de grupo cognitivo-conductual alcanzan respuestas similares. Sin embargo, el número de pacientes que alcanzan remisión clínica es mayor con la terapia de grupo cognitivo-conductual.
  • En niños:
    • La terapia cognitivo-conductual familiar se asocia a mayores tasas de respuesta al tratamiento y a beneficios a largo plazo.
¿Qué es eso de Terapia cognitivo-conductual?

En TOC se trabaja sobre todo con una técnica llamada Exposición con Prevención de Respuesta. Ha mostrado muy buenos resultados y además, aplicada de forma intensiva (5 días/semana), puede provocar resultados positivos en menos de 4 semanas. 
Se trata de exponer al paciente a ese miedo, preocupación o pensamientos que desencadenan las compulsiones pero sin permitir la realización de éstas. De este modo, las personas expuestas a este tratamiento aprenden a tolerar y afrontar la ansiedad generada. Estudios han mostrado que esta intervención provoca un aumento de la actividad del córtex cingulado anterior, implicado en la reevaluación y supresión de las emociones negativas.

¿Cómo puede ayudar la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT)?

En ACT se trabaja con una técnica de focalización atencional que pretende no bloquear la intrusión, aceptar que estamos pensando en ello y continuar con nuestra actividad. El entrenamiento atencional se basa en tomar conciencia de que escapar de los pensamientos y emociones negativas no es un buen afrontamiento, así como centrarse en el ahora, en la aceptación y en la focalización sensorial de los estímulos que interfieren.

Os dejo un vídeo en el que podéis ver una intervención de Exposición con Prevención de Respuesta:

miércoles, 11 de diciembre de 2013

La meditación provoca cambios en la expresión genética

Cada vez se oye hablar más de los beneficios de la meditación; sobre la cognición, sobre el control de las emociones, sobre el dolor en enfermedades crónicas,... Ahora un estudio de investigadores de Wisconsin, España y Francia ha revelado que la meditación provoca cambios en la expresión genética. Entre ellos se encuentra el conocido neurocientífico Richard J. Davidson y Perla Kaliman del Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona.

Se trata del primer estudio que encuentra alteraciones rápidas en la expresión genética causada por la práctica del mindfulness. 

Se observaron los cambios producidos en un grupo de personas experimentadas en esta práctica comparado con otro grupo de personas que simplemente realizaba actividades silenciosas. 
Concretamente se vio una regulación a la baja de los genes RIPK2 y COX2 tras la realización de la actividad en el primer grupo. Estos genes son objetivo de los fármacos anti-inflamatorios y analgésicos por su implicación en el proceso inflamatorio. Estudios clínicos previos ya mostraron que la meditación tiene efectos beneficiosos sobre las enfermedades inflamatorias, de echo la Asociación Americana del Corazón la recomienda como una intervención preventiva.
Y aún  más, la baja regulación de estos genes se asoció con una recuperación más rápida de cortisol en pruebas de estrés social (hablar en público y realizar cálculos mentales frente a una audiencia).

Sin embargo, los autores quieren recalcar que no se ha realizado un estudio sobre los las diferencias entre la práctica a largo plazo y la práctica de un sólo día. Pero sí quieren transmitir que la diferencia observada tras la práctica entre el grupo que meditó y el que no es una prueba de que la práctica del mindfulness puede conducir a la alteración epigenética del genoma.

Puedes leer la noticia original aquí.

Si aún no sabes qué es eso del mindfulness, aquí te dejo un ejemplo para que puedas empezar a practicar: